José Hormigo

“Cuando me acerqué a la bota había un pie dentro cortado, de un preso que acababan de matar en el campo”

José Hormigo tiene una memoria nítida de sus vivencias, como niño trabajador, en el campo de concentración de los Merinales de la posguerra. Con tan solo doce años, llevaba la carretilla, agua a los presos esclavos del régimen, tabaco y hasta ayudó a más de un uno a participar en fugas fallidas.

PÚBLICO | MARÍA SERRANO | SEVILLA | /26-12-2016

En una cesta de palma, con apenas seis años, José Hormigo llevaba ya propaganda del partido comunista entre los diferentes grupos clandestinos de la ciudad de Sevilla como un enlace inocente.

Suscribirse a RSS - José Hormigo