Las muestras recogidas de los cadáveres se acumulan a la espera de fondos
El Mundo- Andalucía | Francis Mármol | Málaga | 02-11-2014
El tiempo es oro en cuanto a memoria histórica se refiere. Tanto que si los tiempos se dilatan demasiado se puede dar la paradójica situación de que el dinero invertido en homenajes a los represaliados del Franquismo puede diluirse en gran parte por dejar morir a los descendientes directos, o a los pocos ya testigos vivos de la afrenta, sin ponerlos delante de los restos identificados de sus familiares.