Miguel de Molina: entre volver y no volver

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Miguel de Molina (Málaga, 1908 - Buenos Aires, 1993), genio inmortal de la copla.

MIGUEL DE MOLINA: ENTRE VOLVER Y NO VOLVER

El Grupo de Memoria Histórica de Valencia anuncia su intención de repatriar los restos del cantante, un reto que ya asumió la Diputación de Málaga en 2008 y que impidió la familia argentina

MÁLAGA HOY | PABLO BUJALANCE | MÁLAGA | 12-8-2017

tan poderoso fue su genio en vida que veinticuatro años después de su muerte sus huesos siguen dando guerra a ambos lados del Atlántico. Si hay quien considera una anomalía que los restos de Miguel de Molina (Málaga, 1908 - Buenos Aires, 1993) continúen descansando a estas alturas en el cementerio bonaerense de La Chacarita, los empeños en traerlos a España se siguen sucediendo por si alguien, finalmente, se diera por aludido. Ayer mismo, el Grupo de Recuperación de Memoria Histórica de Valencia anunció su intención de iniciar en septiembre los trámites para proceder a la repatriación, un procedimiento que incluiría la movilización de artistas y políticos y el desarrollo de campañas en redes sociales y otros ámbitos. Según informa Efe, el detonante de esta decisión fue la noticia de que la Asociación Argentina de Actores quería exhumar el cuerpo del cantante malagueño por el incumplimiento del pago durante seis años del alquiler del nicho, una cifra que ascendía a 2.400 pesos (115 euros) y que ha terminado sufragando la Fundación Miguel de Molina tras la advertencia de una seguidora del artista, Juani Muñoz, nieta a su vez de una malagueña que emigró a Argentina a comienzos del siglo XX (y quien, tal y como cuenta El País, supo del plan de la Asociación por las redes sociales). El Grupo de Recuperación de Memoria Histórica de Valencia denuncia el abandono que España profesa, en boca de sus portavoces, a quien fue su voz más sonada durante la Segunda República, el genio venido al mundo en Capuchinos que dio nombre propio a la copla y que decidió abandonar España en 1942 para no volver jamás, después de ser brutalmente agredido, según él mismo relató antes de su muerte, por homosexual y republicano (algún regreso esporádico sí que hubo en los años 50, en todo caso insuficiente para que Miguel de Molina decidiera poner fin a su exilio incluso tras la Transición). Además, el citado colectivo se aferra al vínculo que el artista mantuvo con Valencia, donde residió varias temporadas durante la Guerra Civil y donde encontró su último refugio republicano antes del total triunfo franquista, para justificar su decisión de dar un paso al frente y trabajar por la repatriación.

Pero que este proyecto no va a resultar precisamente sencillo lo saben bien en la tierra natal del titánico intérprete de La bien pagá. En 2008, la Diputación Provincial de Málaga anunció la puesta en marcha de un programa de actos para la celebración del centenario del cantante que habría de concluir con la repatriación de sus restos a la ciudad. La institución contó con el beneplácito de los familiares de Miguel de Molina que residían en España e incluso habilitó un panteón en el cementerio de San Gabriel. Pero entró en juego la familia argentina a través de la figura de una hermana, Asunción Frías Molina, quien denunció que no había sido informada de la iniciativa. El diputado de Cultura que promovió el proyecto, Fernando Centeno, admitió que la Diputación desconocía la existencia de esta hermana y que todo se negoció con la familia española; su sustituta en el cargo, Susana Radío, afirmó que la institución había enviado una carta a Frías Molina (quien insistió al respecto en que nunca recibió misiva alguna) y que, de cualquier forma, pondría todo su empeño en llegar a un acuerdo satisfactorio con la misma. Sin embargo, la hermana de Miguel de Molina se pronunció de manera tajante: "Mientras yo viva, mi hermano seguirá descansando en La Chacarita, donde reposan sus restos junto a los de otros artistas. En España lo pasó muy mal". Y, por si había alguna duda, el nieto de Asunción Frías Molina, Alejandro Salade, a la sazón director de la Fundación Miguel de Molina, se expresó así en el mismo 2008: "Los familiares y amigos que compartieron con Miguel de Molina sus últimos años en Argentina coinciden en afirmar que es aquí donde el artista quiso vivir y morir; de hecho, decidió quedarse cuando pudo haber regresado a España perfectamente". De paso, Salade criticó a la Diputación de Málaga por "intentar vincular la figura de Miguel de Molina a la memoria histórica", sobre lo que apuntó: "No vamos a aceptar que se le convierta en un símbolo político". Posteriormente, Alejandro Salade se ha pronunciado siempre en los mismos términos, lo que puede considerarse todo un aviso a navegantes para el Grupo de la Recuperación de Memoria Histórica de Valencia, cuyas intenciones son meridianamente políticas.

Finalmente, ya en enero de 2009, Susana Radío confirmó que la Diputación daba por perdida la batalla y que renunciaba a la repatriación de los restos. Desde entonces, tal y como confirmaron ayer fuentes del organismo provincial a Málaga Hoy, nadie en la institución ha vuelto a poner el asunto sobre la mesa, ni siquiera cuando se ha sabido de la amenaza de desahucio por parte de la Asociación Argentina de Actores. Eso sí, en noviembre de 2010 el Museo del Patrimonio Municipal de Málaga acogió la exposición Arte y provocación, promovida por la Fundación Miguel de Molina, con fotografías y objetos personales del artista; antes, en 2008, el Teatro Cervantes recibió el espectáculo La copla quebrada, producido también por la Fundación, en la única ocasión que propició el encuentro entre Alejandro Salade y la Diputación, representada por Fernando Centeno. Éste, por cierto, acusó después a Salade de "apropiarse de bienes personales de Miguel de Molina" para organizar una muestra que ofreció a la Diputación "a cambio de 400.000 euros" y que fue la que finalmente acogió el Mupam. Un embrollo de órdago que vuelve a despertar.

http://www.malagahoy.es/ocio/Miguel-Molina-volver_0_1162684063.html

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LA FUNDACIÓN MIGUEL MOLINA PAGA 115 € PARA EVITAR LA INCINERACIÓN DEL ARTISTA

La entidad achaca la deuda a un «error humano» y pide que los restos mortales del cantante permanezcan en Buenos Aires

LEVANTE-EMV.COM |  CARLA MELCHOR | VALÈNCIA | 12-8-2017

El parné, como diría el propio Miguel de Molina, ha llegado a tiempo para zanjar la polémica sobre el lugar de descanso de los restos mortales del cantante de «La bien pagá». La Fundación Miguel de Molina, sita en Madrid, ha abonado los 115 euros que evitarán que el cuerpo del artista malagueño sea exhumado e incinerado en el Cementerio de Chacarita en Buenos Aires, donde se ubica el panteón que posee la Asociación Argentina de Actores en el que descansa el artista junto a figuras como Carlos Gardel o Celia Gámez.

Pese al revuelo generado por el impago del nicho durante seis años, la entidad que vela por el legado del artista niega que los restos mortales estuvieran alguna vez «en peligro». «La deuda se debió a un error humano, un descuido. El cuerpo de Miguel de Molina no podría ser exhumado por ese motivo. De hecho, el artista tendría que haber sido incinerado hace años debido a su antigüedad», asegura Alejandro Salade, director de la fundación y sobrino-nieto del artista.

Según ha informado la Asociación Argentina de Actores, los artistas fallecidos pueden permanecer en el panteón 10 años. A partir de ese momento se inicia un proceso en el que los familiares tienen que decidir si pagar un canon o dejar que su familiar sea incinerado para dejar espacio a más socios.

«Los aristas no pueden permanecer ´en cuerpo´ allí para siempre, aunque sí sus cenizas. Sin embargo, Miguel de Molina es alguien muy especial en este lugar, que ya es una parada obligatoria para los fans del cantante», apunta el argentino, quien insiste en que «el dinero nunca fue el problema». «Mantener el nicho en el panteón cuesta 22 euros al año, una cantidad ridícula para que el cementerio se plantee incinerar un cuerpo de una figura así ante un impago». La fundación abonará además 19 euros al año para asegurar la permanencia de Molina en el panteón hasta 2020, ya que los nichos no pueden ser comprados, sino alquilados.

«Nos ha entristecido cómo ha llegado el asunto a la opinión pública. Se han tergiversado algunas cosas», lamenta Salade.

Todo comenzó a principios de esta semana, cuando el Grupo para la Recuperación de la Memoria Histórica (GRMH) alertó sobre la posible exhumación de los restos de Miguel de Molina del Cementerio de Chacarita, y pidió «paralizar el procedimiento de desahucio». Al parecer, una internauta argentina de origen malagueño dio el aviso en los círculos que los admiradores del artista mantienen en las redes sociales. La noticia corrió como la pólvora y el GRMH aprovechó para volver a pedir «la repatriación con urgencia» de los restos de Molina a España. «Ayer mismo la alternativa era el osario y la muerte definitiva», defendió el coordinador del GRMH, Matías Alonso, que insistió una vez más a las instituciones sobre la necesidad de «facilitar el regreso a la España democrática que los exiliados -como Molina- soñaban entonces». Alonso anunció ayer que iniciarán varias «gestiones» con las instituciones españolas en septiembre.

«Argentina es su casa»

En 2009, la Diputación de Málaga renunció a la repatriación de los restos de Miguel de Molina al no autorizar la familia del artista su traslado desde Argentina. La institución provincial incluyó su regreso a España como uno de los actos conmemorativos previstos para el centenario de su nacimiento.

«Mientras viva, yo no pienso dar el permiso», aseguró Asunción Frías Molina, hermana de Miguel de Molina, quien explicó que «nunca escuchó» que el artista pidiera cuando estaba vivo que, al morir, le llevaran a España, donde sus actuaciones estuvieron prohibidas durante el régimen franquista y donde fue recriminado y maltratado por su homosexualidad.

«Argentina es la casa de Molina. Allí es donde fue feliz y donde actuó con libertad», asegura Alejandro Salade, quien además apunta a que todavía no se ha cumplido uno de los deseos del artista: que su legado -fotografías, vestuario artístico y objetos personales- permanezca en Málaga.

http://www.levante-emv.com/cultura/2017/08/12/fundacion-miguel-molina-pa...

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