Zona civil del cementerio municipal de La Puebla de Cazalla (Sevilla). Exhumación de represaliados del Golpe de Estado de 1936 y represión de febrero de 1937 en la Fosa III

Los trabajos arqueológicos de exhumación de las fosas comunes, que actualmente se están desarrollando en el cementerio municipal de La Puebla de Cazalla, parte de la iniciativa de los familiares que forman el Colectivo de Familiares de Víctima Civiles en la localidad de La Puebla de Cazalla y de la Asociación para la Recuperación de la Memoria Histórica y Justicia de Andalucía.

Por las investigaciones en archivos que se están llevando a cabo, se tiene constancia de la procedencia de las personas allí enterradas, que provenían no sólo de La Puebla de Cazalla sino de varias poblaciones del entorno: Morón de la Frontera, Lantejuela, Villanueva de San Juan y Marchena. Se estima que el total de victimas que yacen en este emplazamiento estaría entre un mínimo de 52 y un máximo de 159 personas.

Con anterioridad a los trabajos que actualmente están en curso, se realizaron en 2006 los trabajos encaminados a la dignificación del espacio donde se sabía, por testimonios claros, que una de las fosas se localizaba en la zona civil del cementerio, es decir en su zona trasera conocida popularmente como «el carnero» y que se correspondía con una antigua cantera de extracción de áridos que en el momento de los enterramientos se utilizaba como osario del cementerio. En ese mismo año se continuaron los trabajos con el intento de localizar y delimitar la fosa común, dando sus resultados a finales de noviembre de 2006 (trabajos realizados por la Empresa Arqueoactiva Coop, And.). Una vez localizada, el Colectivo y la Asociación consiguen una subvención para poder excavarla, trabajos que se iniciaron y realizaron, parcialmente, durante los meses de marzo y abril de 2008 (trabajos desarrollados por la Sociedad de Ciencias Aranzadi). En estas dos campañas se consiguieron exhumar 17 cuerpos.

Los trabajos que se están llevando a cabo, con metodología arqueológica, dieron comienzo el 5 de Mayo del presente año, con la continuidad de la excavación de la fosa III donde se había interrumpido por la empresa Aranzadi en la campaña de 2008.

A pesar de que los testimonios recogidos hablan de la existencia de varias fosas donde se ocultaron los cuerpos de represaliados en los años 1936 y 1937, hasta el momento solo se ha podido documentar la existencia de una gran fosa, la antigua cantera que posee unas dimensiones aproximadas de 22 m. de largo, por 7 m. de ancho estimado y entre 4 y 5 m. de profundidad máxima desde la superficie actual de uso del cementerio.

Durante la excavación de esta fosa se han detectado la existencia de diferentes grupos de cuerpos, debido al proceso continuado de represalias entre julio-septiembre de 1936 y febrero de 1937. Por los datos recopilados hasta el momento se estima que el número de personas que aquí fueron ocultadas asciende a un máximo de 159.

La intención y la urgencia del ocultamiento de los cuerpos, así como la morfología del espacio de la fosa ha dificultado en gran medida el proceso de excavación y exhumación de los cadáveres. Se detectan grupos de personas que han sido depuestas con un cierto «respeto» y otros grupos que han sido arrojados desde arriba.

Hasta el momento se han identificado un total de 17 grupos o enterramientos superpuestos, de los cuales 12 se han localizado en la campaña en curso –desde el enterramiento 6 hasta el 17, ambos incluidos–. De entre ellos se han individualizado un total de 49 cuerpos, tanto en deposiciones colectivas como individuales, a los que hay que sumar los exhumados en las campañas anteriores, haciendo un total de 66.

El depósito de los cuerpos no sigue un patrón, sino que es aleatorio, atendiendo al espacio y forma de la cantera en la que se procede a su ocultamiento. Lo excavado hasta el momento tanto en planta como los detectados en el perfil nos revela una superposición de cuatro niveles, siendo indicativo de la intencionalidad de colmatación de la cantera que ha servido como fosa común. Así mismo se ha podido ver durante este proceso el contorno original de la cantera, habiéndose documentado hasta el momento los límites norte, este y oeste. El límite sur no puede ser detectado debido a la existencia de los nichos osarios construidos en superficie en este sector y que hace, hasta el momento, inviable la recuperación de todos los cuerpos detectados en esta fosa, por lo que es necesario desmontar estos nichos-osarios para poder extraer los cuerpos que se han identificado en el perfil.

Autor: