Relatos e historias de vida

Taller para la Recuperación de la Memoria Histórica: “El Olvido está lleno de Memoria”: Relatos e historias de vida. Centro de Educación de Adultos “Manolo Reyes, Sevilla, 2007.

ÍNDICE
Dedicatoria
Presentación
Prólogo
Poema “Ese gran simulacro” de Mario Benedetti
1ª Parte

La represión
El trabajo
La educación
2ª Parte. Historias y relatos de vida
Catalina Valle Gil
Fabián Pacheco
Francisco Pavón Seda
Joaquín Sánchez Cobos
Josefa Delgado Expósito
Libertad Mariana de Pineda
María Álvarez Fernández
Rosario Sánchez Moreno
Asunción González Moreno
María López Rincón
3ª Parte. Nuestro Proyecto
4º Bibliografía

Prólogo

He tratado de escribir un prólogo para el libro elaborado por las personas del Centro de Adultos Manolo Reyes, que son capaces de expresar lo que han investigado con sus propias palabras y su propia cultura. Al pensar sobre el libro me han surgido estas preguntas:

¿Qué he encontrado en este libro?¿Es una obra que expresa la adultez de estas personas o el infantilismo que muchas veces inculca la escuela?¿Es un libro que muestra los resultados que se alcanzan cuando se participa en un proceso de educación de personas adultas o es una obra que prepara para adiestrar a las personas para el mercado?¿Al leer este trabajo siento la presencia de ciudadanos o vislumbro las palabras y la cultura de los súbditos y los vasallos del reino de España?

Unas personas analfabetas o con dificultades para leer y escribir, ¿pueden hacer un libro sobre la “Recuperación de la memoria histórica de la España de los años 30 y 40 del siglo XX?¿Cómo ha sido posible crear estas joyas de Centros de Educación de Adultos?¿La derechización, que avanza en todos los ámbitos, tendrá que llegar a la educación de adultos y habrá que atacar y liquidar a estos centros de adultos y a los que los alientan? En este mayo de 2007 se recuerda a Paulo Freire, que murió en 1997, ¿cómo lo recordamos nosotros?

¿Qué he encontrado en este libro?

He encontrado “cultura”, pues he encontrado una respuesta personal de cada uno de los que lo han escrito, es decir, me he encontrado con “la expresión de la experiencia desde uno mismo”, que es como definen la cultura los antropólogos, no con una respuesta única como suele ocurrir en los procesos de instrucción o en los procesos de adiestramiento, donde los estudiantes han de dar una respuesta, que ha prefijado el profesor y por lo tanto se dice, que saben mucho los estudiantes, que responden lo que el profesor ha dicho, que es la respuesta. Aquí en la educación de adultos los profesores hemos partido de que todos sabemos, porque todos tenemos experiencias o tenemos las experiencias de nuestros familiares o personas cercanas. Por lo tanto, he visto “la cultura” de estas personas, que han escrito, porque he leído sus experiencias, he leído su expresión escrita, y he leído, y he visto la exposición, que hicisteis el año pasado, en vuestro centro de adultos. También he visto, que la escribís desde vosotros mismos, es decir, desde los intereses de las personas sencillas populares, y desde los valores y la dignidad, que tienen las personas y la clase social de los trabajadores. Algunas veces, les digo a los estudiantes de la universidad, que lo que han escrito no es una respuesta personal y sólo han escrito una cosa impersonal y en serie como si fuera una espuesta prefijada para un examen, y yo no hice exámenes, en los 28 años que estuve en la Universidad de Sevilla. En fin, que nos encontramos un libro que es cultura, no sólo porque es un resultado, sino sobre todo porque ha habido un proceso.

¿Es una obra que expresa la adultez de estas personas o el infantilismo que muchas veces inculca la escuela?

Las personas que estamos dirigiendo las clases, o que coordinamos los medios de comunicación, como la radio, la televisión o el periódico podemos tratar a los estudiantes, que tienen 18 años, 28 años y a los que tienen 68 años como si tuvieran 8, como a un niño. Esta manera de dar las actividades masticadas y otras veces por medio de un ordeno y mando de muchos profesores, que puede estar bien para los niños, que al ser pequeños no se pueden conducir por sí mismos, no es la adecuada para los mayores, porque no se les permite crecer, caminar, escribir o pensar por sí mismos. Actualmente tratamos a los jóvenes estudiantes, aunque tengan 18 ó 28 años como si fueran niños, pues los mantienen los padres y no tienen autonomía para vivir por sí mismos y lo que se hace es prolongar la infancia y la niñez. Muchos profesores tratan a los estudiantes como niños, pero principalmente por la actual sociedad de mercado, donde sólo cuentan los que tienen dinero y como la mayoría no tienen trabajo o sólo tienen trabajo precario, no tienen autonomía económica y quienes no tienen dinero no pueden vivir autónomamente porque en esta sociedad de mercado sólo compra el que tiene. Cada año tardan más en marcharse los jóvenes de casa y cada año son menos adultos.

En este libro, a las personas que han trabajado en él, se les ha tratado como adultos, se ha partido de sus experiencias, se les ha pedido que las escriban y las expresen desde ellos mismos. Escribir estos textos tan duros con tantas implicaciones personales, con tanto dolor y sufrimiento vivido, les ha servido de liberación. Además del recuerdo doloroso está presente una gran alegría de haberlo escrito desde ellos mismos.

¿Es un libro que muestra los resultados que se alcanzan cuando se participa en un proceso de educación de personas adultas o es una obra que prepara para adiestrar a las personas para el mercado?

La educación de adultos sigue varias tradiciones: una, es la que se inicia con Condorcet en Francia para formar ciudadanos, pues hasta 1789 el pueblo no pintaba nada en la sociedad pues había tres estamentos que dominaban, que eran los nobles, los curas y los militares, pero tras la Revolución Francesa se formuló que todos fueran iguales y que no tuvieran privilegios las clases dominantes, pero para que las personas del pueblo que eran trabajadores, pudieran ser los que contaran en la sociedad, y para saber hablar, leer y calcular había que formarles para que pudieran actuar como personas que saben defenderse y que viven como ciudadanos, desde esta tradición creamos la educación de adultos en los años 70 y 80 del siglo XX, pues creíamos en la democracia y sabíamos que ésta sólo es posible si hay personas que desarrollen prácticas ciudadanas.

La otra tradición, no parte de las personas adultas, sino de las necesidades de la empresa, como se venía intentando desde el siglo XVIII tras la creación de las Sociedades de Amigos del País por el Rey Carlos III. Por eso, se crean 5.000 plazas de maestros, por Franco, para preparar a los adultos como “mano de obra” para las industrias del Plan de Desarrollo de López Rodó, aquel ministro franquista del Opus Dei. En esta época nos oponíamos a la Educación Permanente de Adultos que impulsaba el gobierno desde el año 1963 cuando crean 5.000 plazas para la alfabetización, para esta tarea donde los maestros tendrían dedicación exclusiva, no como se hacía antes, cuando los maestros desde el siglo XIX daban clases de adultos después de haber pasado el día en la jornada de trabajo con niños. Tras la Ley General de Educación de Villar Palasí, otro ministro del Opus, la formación de los adultos para los planes de Desarrollo se llamará Educación Permanente de Adultos (EPA).

Tanto con la alfabetización como con la EPA se organiza una Educación de Adultos donde no hay educación, a lo más hay instrucción y la mayor parte de las veces se aprende a firmar y sobre todo a reducir la estadísticas de analfabetismo que tanto preocupaba al ministerio para quedar bien en las estadísticas mundiales de la UNESCO. Hoy ocurre casi igual pues en las estadísticas de la Unión Europea, España queda bastante mal y por eso dicen que quieren reformar la educación de personas adultas para quedar bien.

Este libro sí se ha preparado en un proceso de educación de adultos y prepara también para saber lo que es el mercado, pues una escuela pendiente del mercado es la que atacábamos en los años 70, cuya finalidad era el título de Graduado Escolar y lo que importaba era recitar como un papagayo y aprobar el examen. Capacitaba para adiestrar para el mercado; no preparaba para la vida. Desde estos intereses es una inutilidad perder el tiempo con personas donde la mayoría son mujeres improductivas, porque ya no paren y no van a trabajar dada la edad.

¿Al leer este trabajo siento la presencia de ciudadanos o vislumbro las palabras y la cultura de los súbditos y los vasallos del reino de España?

Las personas que creamos las clases de la Educación de Personas Adultas, pues no la creó la Junta de Andalucía, ni el Gobierno Andaluz, sino que fuimos numerosos profesores y muchos vecinos y asociaciones populares los que creamos estas clases, las creamos para que pudiéramos defendernos con nuestra palabra y nuestra cultura, que entonces no podíamos expresar para poder vivir como ciudadanos, para tener derechos en la vida personal y en la vida social, porque aunque teníamos experiencia y cultura, no teníamos instrucción, no sabíamos leer, ni escribir, ni hacer cuentas y pensábamos que los que tenían estudios nos dominaban con su palabra en la radio, la prensa, la televisión y nos quedábamos sin derechos y tratados como súbditos o vasallos por el franquismo o por el reino que había implantado Franco en España.

Hace dos años al celebrar los 25 años de la Educación de Adultos en Sevilla vi a bastantes de estas personas, en la puerta del único centro de adultos de Sevilla, construido para la educación de personas adultas en Pino Montano y las vi como adultos reclamar y pedir más maestros para sus clases y para atender a la lista de adultos que no han podido entrar en el Centro. Pero lo que caracteriza a una persona adulta ciudadana es su capacidad para analizarse, elaborar propuestas y desarrollarlas y por eso estaban allí. Otro cantar es que fueron tratadas como súbditos y vasallos por la Junta de Andalucía, que los ignoró aquel día y los cursos siguientes.

La Educación de Adultos de Andalucía no garantiza el derecho a la educación, ya que aunque es básica, no se le reconoce como obligatoria para la Junta de Andalucía, sino que es graciable, es voluntaria, como la solidaridad que hacen las ONG, a pesar de que algunos avisamos al gobierno andaluz de que la ley debe garantizar los derechos de los adultos andaluces que obligue al gobierno, como sí ocurre con la enseñanza obligatoria para los niños y jóvenes, por lo tanto los andaluces pueden ser tratados como súbditos o vasallos legalmente y conscientemente, pues la ley de Adultos de la Junta de Andalucía se hizo para quedar bien ante la opinión pública en el año mundial de Educación de Adultos de 1.990.

Unas personas analfabetas o con dificultades para leer y escribir ¿pueden hacer un libro sobre la “Recuperación de la Memoria Histórica” de la España de los años 30 y 40 del siglo XX?

Está claro que pueden hacer un libro, pero pueden hacer un libro al dictado de maestros o pueden hacer una investigación sobre su historia y la historia de sus padres y familiares. Dar el paso de escribir no es fácil, y menos en un contexto, en el que nos hemos criado, de desvalorización de nuestra clase trabajadora, de los sectores populares y de desvalorización de nuestra palabra y nuestra cultura. Pues hemos nacido en una sociedad que valoraba principalmente a las personas con estudios. Es más, a los que éramos estudiantes, se nos hacía sentir vergüenza de nuestro origen llamándonos paletos, incultos, etc. Yo sentí vergüenza de ser hijo de campesino cuando estudiaba fuera de mi pueblo, en Miajadas, Cáceres, Salamanca y Madrid y hasta el final de los mismos no conseguí perder la vergüenza y recuperar el orgullo de clase de los sectores populares. Conseguí superar esta dificultad principalmente por mis contactos con los grupos de trabajadores del Centro de Cultura Popular de Madrid, cosa que me ocurrió a finales de la carrera allá por 1962 cuando tenía 23 años. Pero, este proceso de reconocer la procedencia, reconocer la palabra de los sectores populares y su cultura es una tarea costosa y actualmente también, pues si en el franquismo se reconocía a los vencedores y se ignoraba y se atacaba a los vencidos, ahora se reconoce a los poderosos, a los ricos, y se ignora a los trabajadores, y sobre todo a los pobres. Es más, antiguamente, cuando éramos jóvenes, se decía cuando hablaban los trabajadores “somos pobres, pero honrados”, pero ya no dice nadie esa frase, algunos pensamos porque ya no se reconocen pobres, nadie quiere ser pobre, aunque lo sea y además tampoco se quiere ser honrado.

He escrito el párrafo anterior porque es un proceso que nos ocurre a todos los de abajo y porque me quedé impresionado la noche que pasé con vosotros tras el coloquio con Cecilio Gordillo. Donde me hicisteis ver el proceso que habíais seguido para superar los miedos y para reconocer la propia palabra, la propia escritura y la propia cultura.

¿Cómo ha sido posible crear estas joyas de centros de educación de adultos?

La opresión directa del franquismo duró 40 años, pero la heredada mucho más. Los defensores de la democracia, los defensores de la libertad, la igualdad y la fraternidad, organizan la resistencia con cierta fuerza durante los años 60 y 70 del siglo XX. Nosotros organizamos la resistencia en la educación y así organizamos grupos de defensa de la Educación de Adultos tanto en el ámbito sevillano, como en el andaluz y español durante los años 70. A finales de esa década ya teníamos experiencia de educación de adultos liberadora, siguiendo las pistas de Paulo Freire, que conocimos mediante la “Pedagogía del Oprimido”, no por fotocopias sino por multicopias. A finales de esa década los grupos políticos de izquierda nos pedían que colaborásemos con ellos al llegar la democracia, como nos pidieron el PSOE, el PSA, PCA, pues ellos no tenían experiencia ni personal preparado para la formación de ciudadanos de la educación de adultos.

Personas como Manolo Reyes, José María, María José, Luís Trigo y Manolo Gascón impulsaron desde el barrio de Las Águilas espacios para la educación de los adultos. Todos ellos venían de prácticas de luchas liberadoras, como las que había presenciado Manolo Reyes en su pueblo de Los Corrales, con Diamantino García Acosta y tantos jornaleros. Al llegar a Sevilla tratan de aplicar los saberes de la luchas liberadoras y ponen en marcha unas clases de adultos. Así, numerosos grupos de la ciudad nos vamos reuniendo unas veces en el Colectivo Andaluz de Pedagogía Popular y otras en la Facultad de Pedagogía.

Actualmente nos encontramos con otras prácticas opresoras, que también impulsan los poderosos y los gobiernos al dar preferencia a lo privado sobre lo público. Todavía no ha sido posible hacer una ley digna para la Recuperación de la Memoria Histórica. Por eso, este libro es una práctica liberadora para todos los participantes y es un fruto y un producto de gran calidad educativa. Pero las nuevas opresiones se originan desde la desvalorización de los derechos y del gran valor de las mercancías.

Así, ya apenas hay derecho al trabajo y sí hay mercado de trabajo y en el mercado de trabajo, lo que hay es precariedad para todos pero especialmente para los jóvenes, la mujeres y los mayores más débiles. Pero toda esta opresión viene disfrazada y aparece como una opresión natural, vamos, que viene para nosotros la precariedad como el día viene tras la noche.

¿La derechización, que avanza en todos los ámbitos, tendrá que llegar a la educación de adultos y habrá que atacar y liquidar a estos centros de adultos y a los que los alientan?

Los poderosos, lo más ricos siempre han tratado de influir en los medios de comunicación; me acuerdo cuando hace años yo trabajaba en una empresa de construcción y se pagaba a un periodista para que dijera lo que le convenía a la empresa, pero después, los más ricos han decidido no pagar a un periodista sino comprar el periódico entero; esto ocurre tanto en España, como en Francia y en otros países, según viene explicando José Vidal-Beneyto en su artículo de los sábados en “El País”, durante los dos últimos meses.

La derechización la impulsan en España los dos principales partidos como grupos políticos neoliberales, lo que ocurre es que son diferentes, el PP es neoliberal neocons y el PSOE es neoliberal socialdemócrata, es decir, para ambos hay que dar preferencias a lo privado sobre lo público. Incluso en Andalucía, que la hicimos pionera en España, se le ha atacado más a la Educación de Adultos que en la comunidades del PP como Madrid o Valencia, ya que ambas imparten el título de Graduado de Secundaria en los centros de adultos, cosa que no ocurre en Andalucía. Desde hace 10 años se vienen desmontando los medios de la Educación de Adultos de Andalucía, suprimiendo los coordinadores comarcales, las jornadas anuales para planificar la educación de adultos en la provincia, se han cerrado los centros específicos de adultos que había en bachillerato, el Centro Andaluz de Documentación de Adultos y restringiendo personal en todos los centros, para muestra, sirve el ya citado único centro construido para adultos en Sevilla, que se está privatizando al asumir tareas de los funcionarios, las ONG como el MPDL, que preside Paca Sauquillo.

Pero la derechización también se da en cuestiones capitales, como ignorar la especialidad de educación de Adultos y asumir la estandarización de la misma; se ha ido suprimiendo todo lo que tenía de más humano, se ignora el contexto de cada centro y cada día se hace más académica. Es decir, lo que caracteriza al mercado es un producto en serie en el que no haya que distinguir todas las variedades y complejidades que tienen las personas. Así, se está pasando de considerar la educación como un derecho, a considerarla como mercancía. Es decir, que habrá educación para los que puedan pagar, y para los pobres no habrá porque no tienen dinero para entrar en el mercado de la Educación de Adultos.

En este mayo de 2007 se recuerda a Paulo Freire, que murió en 1997. ¿Cómo lo recordamos nosotros?

Hay que tener en cuenta que Paulo Freire fue “manejado” por la Junta de Andalucía, que usó su nombre y sus palabras, pero se opuso a sus prácticas liberadoras para los oprimidos, para los sectores laborales. Como detalle tuvieron la ocurrencia de traerlo a Sevilla, al Hotel más lujoso donde se alojan los opresores como Hassan II, ¡qué sitio más adecuado para estar cercano a los oprimidos de Sevilla! Aunque el consejero escribió un artículo lleno de palabras freirianas vacías de prácticas y de sentido liberador, Freire fue manipulado vergonzosamente, como expresé en público en la Universidad del Algarve, en Faro, ante la esposa de Freire, Ana María Araujo, al recibir el doctor Honoris Causa postmorten de aquella universidad.

Disfrutando de obras gozosas como este libro se impulsa la vida, la educación y la ciudadanía.

Manolo Collado Broncano
Profesor de Educación de Adultos de la Facultad
de Ciencias de la Educación de la Universidad de
Sevilla.
 

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