Informe de la Comisión de Expertos sobre el Futuro del Valle de los Caídos.

1. Valle de los Caídos. Lugar de memoria.

La Ley 52/2007, de 26 de diciembre, por la que se reconocen y amplían derechos y se establecen medidas a favor de quienes padecieron persecución o violencia durante la guerra civil y la dictadura, sienta las bases para que los poder es públicos lleven a cabo diferentes políticas dirigidas al conocimiento de nuestra historia y al fomento de la memoria democrática en diferen tes ámbitos. Uno de estos ámbitos objeto de la Ley 52/2007, de 26 de diciembre, es el Valle de los Caídos.

El lugar monumental del Valle de los Caídos es testimonio de una época de la historia de España. Mediante Decreto de 1 de abril de 1940 se dispuso la construcción de una Basílica y un Monasterio en la finca de Cuelgamuros, en el municipio de San Lorenzo de El Escorial.

La construcción de este monumento como "lugar de reposo y meditación" obedece al propósito, como establece literalmente el Decreto, "de perpetuar la memoria de los que cayeron en nuestra gloriosa Cruzada". Su inauguración el 1 de abril de 1959 se hizo coincidir con el vigésimo aniversario de la conclusión de la Guerra Civil. Junto a personal contratado fue construido por numerosos presos políticos bajo las normas del Patronato Central de Redención de Penas por el Trabajo. Las obras se iniciaron en 1941 bajo la dirección del arquitecto Pedro Muguruza, siendo relevado por Diego Méndez a partir de 1950 hasta 1959 .

En el Valle de los Caídos yacen los restos registrados de 33.847 personas, víctimas de uno y otro lado de la contienda, que desde 1959 hasta 1983 fueron llevados en 491 traslados desde fosas y cementerios de todas las provincias de España salvo Ourense, ACoruña, Las Palmas y Santa Cruz de Tenerife, para ser depositados en columbarios individuales y colectivos, sitos en las ocho cavidades adyacentes al crucero ya las capillas de la Basílica de la Santa Cruz. Los principales traslados se produjeron en 1959 (11.329) , en 1961(6.607) y en 1968 (2.919), siendo los últimos en 1983. De los restos inhumados, 21.423 registros son de víctimas identificadas y 12.410 de personas descono cidas, de acuerdo con la documentación que consta en Patrimonio Nacional.

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