Informe final sobre cifras y aspectos de la represión franquista en Antequera

El genocidio sublevado y franquista se cobró, de manera directa, la vida de seiscientas trece personas, quinientos setenta y seis hombres y treinta y siete mujeres –un 93,96% frente a un 6,04%, respectivamente– que mueren en su plenitud vital, con una gran mayoría entre los 31 y los 50 años, y con una media de edad que no supera los 37. El desglose de las víctimas por naturaleza, y las diferencias en el alcance del fenómeno represivo entre unos y otros municipios, vienen a corroborar la conclusión de que la represión en el contexto de la ocupación de Málaga y el regreso a los puntos de origen, será mucho mayor a la desarrollada en los primeros meses de conflicto; o lo que es lo mismo, si se atiende a la proporción porcentual de víctimas de los municipios que conformaban el término de Antequera en estos años, la represión sobre los originarios de la zona Norte será superior a la de la zona Sur. En este sentido Antequera, con un total de quinientas ocho víctimas, incluyendo las de Bobadilla, Cartaojal y Villanueva de Cauche –en este último caso con solo un vecino asesinado– de aproximadamente treinta y cinco mil habitantes, representaba el 1,45%. Tras ellas Villanueva de la Concepción –1,03%–, Mollina –0,78%–, Valle de Abdalajís –0,68%–, Humilladero –0,45%– y Fuente de Piedra –0,36%–. En total, y como media, un 1,31% de la población del término municipal de Antequera, moriría fusilada o por garrote vil. Interesante en este sentido es también la localización geográfica de las víctimas dentro del urbe antequerano, comprobando la masiva ocupación de éstas en los «barrios altos» de uno y otro lado de la ciudad; barrios humildes y obreros como los de Veracruz y San Pedro por un lado, y sobre todo los de San Miguel, Peñuelas, Jesús o San Juan, en el otro, y en los que vivían la práctica totalidad de los ejecutados, a los que se añadirían los habitantes de núcleos y enclaves rurales de la ciudad, como los de Cerro del Espartal, Vado de las Carretas, y sobre todo Las Lagunillas.
 

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