Exposición "Todos (...) los nombres". PANEL 10. Exilio y deportación

(...) los exiliados que permanecieron en Francia fueron movilizados e integrados en Compañías de Trabajadores Extranjeros, y fueron presa fácil para el invasor alemán (...)

Millares de andaluces iniciaron el largo camino hacia el exilio en el mismo verano de 1936: gaditanos que buscaron refugio en Gibraltar y Marruecos, almerienses y granadinos en Argelia, onubenses y extremeños por la frontera portuguesa, y toda clase de gente que, sin vislumbrar aún que tres años después tendría que abandonar el país, tuvieron que salir de sus pueblos atemorizados por el avance de las columnas rebeldes. Tras recorrer el centro y este peninsular acabaron embarcándose rumbo a una nación extraña o, los más, cruzando los Pirineos: ya a finales de 1938 residían en Francia 45.000 refugiados, y en enero-febrero de 1939 llegó una nueva oleada de 465.000, que fueron internados en campos de refugiados. En pocos meses se puso en marcha una política de reintegración y, también, comenzó a organizarse la evacuación, a través de la Junta de Auxilio a Republicanos Españoles y del Servicio de Evacuación de los Refugiados Españoles, a países latinoamericanos (Méjico, Chile, República Dominicana, etc.). Se ha estudiado a fondo el exilio de las élites políticas y culturales de la República que tanto aportaron a sus países de acogida, pero falta conocer quiénes eran, con nombres y apellidos y su trayectoria vital, el grueso del exilio americano.

Los exiliados que permanecieron en Francia fueron movilizados e integrados en Compañías de Trabajadores Extranjeros, y fueron presa fácil para el invasor alemán. Huyeron del fascismo español y cayeron en las garras del europeo. Los deportados al campo de exterminio de Mauthausen constituyen, hasta el día de hoy, el colectivo mejor conocido: 282 extremeños y 1.494 andaluces deportados, de quienes sólo sobrevivió una tercera parte.

Deportados a un campo de concentración nazi. Ninguno de los cinco exiliados que posaron ante la cámara cuando llegaron a territorio francés regresó a su localidad de origen en la Sierra de Cádiz. Juan de Dios Fernández Bonat, uno de los cientos de refugiados que alcanzó el norte de África a través de Gibraltrar, volvió cuando terminó la guerra en 1939. Primitivo Sánchez, con el número de prisionero 02095, es uno de los pocos casos documentados de internados en el campo nazi de la Isla de Jersey (Reino Unido). El 5 de mayo de 1945 los republicanos supervivientes del campo de Mauthausen recibieron a las tropas aliadas con la pancarta: «Los antifascistas españoles saludan a las fuerzas libertadoras».

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