El vapor Cabo Carvoeiro. Una prisión flotante propiedad de la oligarquía sevillana

Los sublevados en julio de 1936 improvisaron una cárcel flotante en el puerto de Sevilla que estuvo operativa más de cuatro meses. Hacinados en las bodegas del vapor Cabo Carvoeiro, propiedad de la naviera Ybarra, cientos de trabajadores pasaron sus últimas horas antes de ser asesinados por “aplicación del bando de guerra”. A pesar de ser un aspecto poco conocido de la represión franquista, su recuerdo perduró en las memorias de los familiares de los presos. Más de siete décadas después, la investigación permite sacarlo a flote.
 

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