Bruno Ibáñez Gálvez, de oficial de Infantería a represor

Bruno Ibáñez Gálvez es conocido como uno de los represores más sanguinarios de la guerra civil española. Su actuación se centró básicamente en Córdoba, ciudad en la que se encontraba al comienzo de la contienda, en parte, por casualidad. Había sido oficial de Infantería en la guerra de África, donde participó en las operaciones de 1909. Abandonó el arma de Infantería e ingresó en la Benemérita en 1911. Vinculado con la provincia de Ciudad Real participó en sonados casos de asesinatos, como el suceso de «La reinilla» o el del asalto al expreso Madrid-Andalucía. Colaboró en la represión del movimiento obrero (1912, 1914, 1917), como militar anti-republicano abandonó el servicio activo durante el primer bienio, reingresando en el segundo. En 1936 estuvo a las órdenes del coronel Cascajo en Córdoba, donde ocupó la Jefatura de Orden Público y el gobierno civil entre 1936 y 1937. Relevado del mando en esa ciudad desempeñó otros cargos hasta el final de la guerra en distintos destinos. Falleció en 1947.

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