Apuntes para un método de análisis mnemónico intergeneracional sobre la guerra civil

Hace pocos años, en 1999, Alberto Reig Tapia subtitulaba la introducción a su libro Memoria de la Guerra Civil. Los mitos de la tribu con la siguiente apostilla: “¿Todavía la guerra civil?” Por supuesto, a continuación desarrollaba la justificación de su trabajo frente al tópico cansancio que, por tratarse de un tema “archiconocido”, podía presuponerse en un público lector convencional. Muy pocos años después esta presentación sería impensable. Y quizá en un doble sentido.

Consideraba el autor, en respuesta a quienes se quejaban de la insistencia en todo lo relacionado con la guerra, la conveniencia de restablecer la memoria de una España desconocida, silenciada y necesitada al menos “de unas balsámicas palabras de humana comprensión”. También afirmaba que la Constitución de 1978 había contribuido “muy notablemente a cerrar” la sima que la guerra del 36 había abierto entre los españoles. En general era un texto que avanzaba argumentos que hoy son comunes en la actualidad del debate historiográfico y social, pero que han resultado superados en su tibieza por el acercamiento crítico y reivindicativo, de participación, con el que una parte de la sociedad española ha vuelto a plantearse el recuerdo de la guerra civil y la lucha antifranquista en los últimos años.

Imagen: