Sevilla. 14 al 26 de febrero. Exposición "Pintores por la República".

LOS ARTISTAS Y LA II REPÚBLICA
Una de las funciones del arte es ponerse al servicio del poder: cortesano, religioso, altoburgués y por lo tanto aúlico, o bien por así decirlo proletario y por lo tanto de talante más popular, sin demérito de los valores intrínsecos a su representación. Lo que casi nunca pasa es recordar a los que estuvieron en contra, puede -o sin el puede- que por razones obvias que tienen que ver con el desprecio de los vencedores y el desinterés de los vencidos.

Algo de esto ha pasado con los artistas y la II República, con la vida y las obras de todos aquellos que no sólo les tocó vivir ese régimen aquí (como a muchos nos tocara por cronología una dictadura y una monarquía), sino que pusieron su arte a defenderla. Una opción que ya en la Guerra y sobre todo a partir de acabada esta, les costó bastante caro, aún en el caso de que debieran reconvertirse en franquistas. No necesariamente República es igual a izquierda y si bien por la victoria de los sublevados, en mayor número fueron estos los exiliados, encarcelados, fusilados, depurados, …hay que ver cada uno en particular y analizar su extracción social para rescatarlos a todos, sin considerar estas ideologías con los prejuicios de entonces y de ahora. Hay que considerar caso por caso y saber quienes además de los pinceles o buriles, utilizaron armas de reglamento o se mantuvieron neutrales pintando floreros.
En la República, a nadie se le ocurriría retratar a Alfonso XIII, de manera que aunque no militaran como tales, ni hicieran bustos o alegorías pictóricas de la Dama Frigia, de un modo u otro todos vivían en ese régimen, al igual que el resto de los españoles, se comprometieran en mayor o menor grado. Esto es lo que hay que analizar y poner en claro.
Tampoco comparto el que se le achaque a la República todos los males que vinieron después, porque si recordamos, hubo periodos de ambas opciones. Ya ha pasado casi un siglo para que no asumamos los fracasos de unos y de otros, entre otras cosas porque fue un régimen legítimo, y sobre todo no debemos olvidar que de las tres opciones -monarquía, república y dictadura- existe o debería la democracia. También la anarquía. Paz y amor, hermanos.

TERESA LAFITA
PINTORES ANDALUCES POR LA REPÚBLICA
Lo sentían los pintores también, pero fueron los escritores quienes mejor expresaron aquel desgarro, aquella soledad solidaria. Y quizás lo expresó de
manera excepcional la impar María Teresa León en su Memoria de la melancolía: aquella soledumbre, aquella pesantez en el pecho; no en vano
recordar significa etimológicamente volver a albergar en el corazón. Y albergar la España lejana, la España aplastada, no era una tarea indolora. Pero la mala idea del franquismo, la de dejarlos “sin tierra, sin gente” (Cernuda), se trocó en todo lo contrario, y convirtieron la melancolía en una memoria incansable por no perder el contacto. Rafael Alberti y Manuel Ángeles Ortiz en la alianza de artistas antifascistas, trabajadores incansables, como José Caballero, en la singladura de La Barraca, donde Ortiz traducía a la pintura lo que Lorca cantaba, así como Picasso y muchos otros, que sólo  concibieron su obra como una plaza amplia del abrazo en libertad. Y conviene detenerse un instante en Picasso, para romper una lanza por una realidad que se ha intentado ocultar (y me lo ha confirmado Vázquez de Sola): la solidaridad de Picasso con los republicanos españoles fue permanente, cuidadosa y efectiva: era su tierra, su gente.

FELIPE ALCARÁZ
LA PLUMA FRENTE AL PINCEL
La creación femenina andaluza durante la República Tal vez sea la princesa Wallada bint al-Mustakfi (994-1091), hija del último califa cordobés, la primera escritora andaluza. Tras ella hay una larga nómina de mujeres dedicadas a la literatura. En la época de la República española destacaron Carmen de Burgos –Colombina–, muerta en 1932 vitoreando a la República, Matilde Cantos, Amalia Carvia, feministas incansables, Zenobia
Camprubí, Victoria Kent, Blanca de los Ríos, María Zambrano, cuyo padre inspiró la figura literaria machadiana de Juan de Mairena, y muchas más
andaluzas que harían una larga lista. Pero en las artes plásticas de creadoras andaluzas en la época republicana la relación es muy escasa, a pesar del auge de las academias de Bellas Artes en el siglo XIX, especialmente en Cádiz, donde destacó Victoria Martín Bahié (+1869). La figura de la escultora la Roldana
(1656-1704) es importante pero no tuvo seguidoras. Catalina de Mendoza
(1542-1602), pintora de flores y bodegones, sí las tuvo. María Lafitte
(1902-1986), aristócrata sevillana, destacó en la crítica del arte (especialmente en el estudio de la pintora Maria Blanchard) y en la defensa de los derechos de las mujeres (biógrafa de la ferrolana Concepción Arenal).
Y poco más encontramos en Andalucía, frente al resto de España, con figuras tan notables como la gallega Maruja Mallo, la vallisoletana Margarita Manso, o la catalana Lola Anglada, escritora e ilustradora singular, género este en el que se emplearon creadoras, generalmente anónimas. Mallo y Manso pertenecieron al grupo de “Las sin sombrero”, que ahora se reivindica como un singular y notable grupo de mujere creadoras, significando su importancia frente a los creadores de la Generación del 27: además de estas figuran las pintoras Rosario de Velasco (Madrid), Ángeles Santos (Portbou), la escritora y escultora Margarita Gil Roësset (Madrid), y las escritoras María Zambrano (Vélez-Málaga), María Teresa León (esposa del gaditano Rafael Alberti), de Logroño, Josefina de la Torre (Las Palmas de Gran Canaria), Rosa Chacel (Valladolid), Ernestina de Champourcín (Vitoria) y Concha Méndez (Madrid). Sí hay escritoras pero no creadoras plásticas andaluzas en este amplio panorama cultural español. Quizás el sentido práctico de las mujeres les hacía elegir la pluma, más efectiva para la resolución de problemas sociales, que la plástica, propensa al efectismo y a la estética y menos a la realidad social cotidiana.

PABLO DEL BARCO
NEW YORK
Yo quisiera pintar el sufrimiento, pero la pintura no es real, así que por lo menos intento que la pintura no se coma el dolor de la gente que pinto, las vidas baratas que pinto, los lugares baratos, allí donde se come sin pensar en nada porque media hora después tienen que estar currando de nuevo.
Yo quisiera que mi pintura ayudara a la gente a pararse, a que miraran un poco en qué se han convertido.
Tal vez tenga algo de influencia de Hopper pero él era americano, para él la soledad era una cuestión individual para mí la soledad es otro aliado del capitalismo, un enemigo al que hay que hacerle frente colectivamente, por eso nunca pinto gente sola, pinto mucha gente sola porque eso es la vida de la ciudad, si pintas una persona sola la estás haciendo protagonista de su soledad.
Esa es otra mentira del capitalismo, también esa soledad es suya, por eso no la pinto, yo pinto el sufrimiento del mundo de las ciudades, pinto migrantes, refugiados, enfermos, desposeídos, excluidos, víctimas, pinto a los despojados por el capitalismo de su dignidad, a los que tienen que levantarse cada mañana para sobrevivir.
Yo quisiera ser recordada por mis cuadros, claro, pero aún me gustaría más que mis cuadros ayudaran a la gente a actuar, a cambiar esta sociedad, a vivir de otra manera. Me gustaría que fueran útiles porque si no son útiles ahora tal vez ellos me conviertan luego en lo que no quiero ser, una pagada del capital, y yo no pinto para que mis cuadros cuelguen un día de los museos o se revaloricen en una subasta, yo pinto para animar un hacer aquí y ahora, en este momento, si eso ocurriera mi obra será verdad, si ocurre lo otro solo habré contribuido a engrandecer la mentira del capital, y eso de que todo lo termina convirtiendo en mercancía será también verdad para lo que yo hago, no quisiera eso, eso habría sido fracasar como artista y como persona, haber trabajado en la pintura toda mi vida para nada.
Yo quisiera pensar que mi pintura no es pintura porque vale para otra cosa, que es una pintura por hacer y un acabado acto físico de resistencia.
Quien quiera vistas de New York que vaya al MOMA.

ANTONIO ORIHUELA
BISONTES TRICOLORES
Desde Altamira, la pintura refleja la utopía. Sueños próximos o remotos, alaridos explícitos o pinceladas entre líneas. Aunque trabajaran para la corte, los artistas reservaron por lo común un corazón rebelde aunque no siempre aflorase en sus lienzos. Los años 30 del siglo XX fueron el mejor de los tiempos y el peor de los mundos. En aquella encrucijada de la historia, la irresistible ascensión del fascismo puso contra la espada y la pared a la heterodoxia y también a los creadores. Algunos de ellos coquetearon con las vanguardias o sirvieron como formidables locomotoras para una revolución estética que todavía imprime carácter, un siglo después. Otros preferían el trazo de la tradición y fueron, quizá sin saberlo, epígonos de una época que no sólo fue convulsa en la política sino en la cultura en general, por no hablar de las emociones. Pero todos ellos, a los que hoy aquí se rinde homenaje, asumieron su compromiso, desde el exilio o desde el interior, represaliados, encarcelados, condenados a muerte algunos de ellos. Más allá de las dimensiones estrictas de su arte, fueron capaces de ejercer una ciudadanía crítica, audaz y a menudo pedagógica. Lo pagaron caro: el destierro, la muerte, el confinamiento.
De entre ellos, hubo quien logró el éxito y otros alcanzaron la gloria. Tampoco faltó quien se hiciera acreedor a ambos galardones. Sin embargo, en general, les aguardaron adversidades e infamias, un país padrastro que les encerraba o les expulsaba, o a menudo el látigo de la ruina sobre su vida cotidiana. La libertad que buscaban en su obra la alcanzaron al menos en su pensamiento.
Algunos lograron eludir la cadena perpetua a cambio de la peor de las humillaciones, la de poner su talento al servicio de los vencedores y restaurar,
como trabajo forzado, el pulso de los clásicos, en museos y en monasterios. Incluso en esa servidumbre encontraron un rayo de victoria. Al imprimir color a las figuras clásicas, al revivirlas, seguían reviviendo la utopía de aquellos otros que en las paredes de una fría caverna fueron capaces de soñar con bisontes.
Esta vez, tricolores.

JUAN JOSÉ TÉLLEZ
LA ALIANZA DE INTELECTUALES ANTIFASCISTAS PARA
LA DEFENSA DE LA CULTURA EN LA REPÚBLICA
Fue una organización civil ubicada en Madrid primero y Valencia después, creada el 30 de julio de 1936, nada más iniciarse la Guerra Civil Española. Sus antecedentes se encuentran en 1935, cuando se había celebrado en París el I Congreso de Escritores y se constituyó la "Asociación Internacional de Escritores en Defensa de la Cultura", AIEDC, donde habían asistido varios españoles. La Alianza de Intelectuales Antifascistas para la Defensa de la Cultura se creó como sección española de la Asociación Internacional. Se organizaba como un ateneo, manteniendo una división en áreas temáticas de la misma forma.
Se hicieron manifiestos, charlas y llamamientos contra el ascenso del fascismo que representaba el Ejército sublevado de Franco. Entre sus miembros se encontraban María Zambrano, Rafael Alberti, Miguel Hernández, José Bergamín, Rosa Chacel, Luis Buñuel, Luis Cernuda, Pedro Garfias, Juan Chabás, Rodolfo Halffter, Antonio Rodríguez Moñino, Ramón J. Sender, Emilio Prados, Manuel Altolaguirre, Max Aub, José Peris Aragó, Eduardo Ugarte, Salvador Arias y Arturo Serrano Plaja, entre otros.
Su manifiesto: Se ha producido en toda España una explosión de barbarie... Este levantamiento criminal de militarismo, clericalismo y aristocratismo de casta contra la República democrática, contra el pueblo, representado por su Gobierno del Frente Popular, ha encontrado en los procedimientos fascistas la novedad de fortalecer todos aquellos elementos mortales de nuestra historia... Contra este monstruoso estallido del fascismo... nosotros, escritores, artistas, investigadores científicos, hombres de actividad intelectual... declaramos nuestra identificación plena y activa con el pueblo, que ahora lucha gloriosamente al lado del Gobierno del Frente Popular...
A ella se unió la Alianza de Intelectuales para la Defensa de la Cultura, organización creada mediante la fusión de la Unión de Escritores y Artistas Proletarios (grupo de izquierda política valencianos) y Accio d'Art (disidente del Círculo de Bellas Artes de Valencia). Miembros de la misma eran Josep Renau, María Teresa León, Juan Gil-Albert, Max Aub o Ramón Gaya. La Alianza realizó boletines y publicaciones. La primera, Milicia Popular, salió a la luz el 30 de septiembre de 1936. Sin embargo la más importante fue El Mono Azul. Las actividades fueron diversas y, a nivel internacional, la que mayor impacto causó fue el II Congreso Internacional de Escritores para la Defensa de la Cultura que tuvo su sede central en Valencia, y celebró reuniones también en Madrid y Barcelona, entre el 4 y el 11 de julio de 1937. En él participaron escritores como Pablo Neruda, Nicolás Guillén, Ernest Hemingway, César Vallejo, Raúl González Tuñón, Octavio Paz, André Malraux o Louis Aragón.

Joaquín Amigo
Granada – Ronda 1936
Nacido en Granada, era escritor, dibujante y amigo de García Lorca. Pertenecía al grupo de animadores de la modernidad en Granada, entre los que se
encontraba el futuro falangista Luis Rosales. Hizo oposiciones a catedrático tomando posesión de la Cátedra de Filosofía del Instituto de Ronda, localidad donde fue asesinado al comienzo de la guerra.

Manuel Ángeles Ortiz
Jaén 1895 – París 1984
Pintor andaluz perteneciente a la «generación del 27», amigo íntimo de Federico García Lorca y de Pablo Ruiz Picasso, que pasó su primera juventud en Francia, donde fue miembro destacado de la llamada Escuela de París, de la que también formaron parte los pintores Bores, Cussío, La Serna, Viñes, Ucelav, Togores, Pruna, Miró, etc. En 1932 regresó a España y, al estallar la guerra civil, se integró en la Alianza de Escritores Antifascistas y
colaborando con la Generalidad de Cataluña —era profesor de Dibujo en Barcelona— en labores de propaganda, tales como la confección de dibujos y
diseños para carteles, periódicos y revistas. En febrero de 1939 se exilió a Francia, siendo internado en el campo de concentración de Saint Cyprien, de donde logró salir al poco tiempo gracias a la mediación de Picasso. Tras la invasión de Francia por los ejércitos de Hitler se trasladó a Argentina, en cuyo país permaneció hasta 1948, en que volvió a instalarse en Francia, donde prosiguió sus actividades artísticas hasta su fallecimiento. Premio
Nacional de Artes Plásticas en 1981.

Horacio Ferrer de Morgado
Córdoba 1849 - Madrid 1978
Aprendió a pintar en su ciudad natal con los mejores artistas del momento, como Romero de Torres y otros, en la Escuela de artes y oficios de Córdoba. Se le concedió una beca para estudiar en la Escuela de Bellas Artes de San Fernando de Madrid. Con una gran carga autodidacta y tras viajes al extranjero se decantó por el naturalismo.
Destacaron sus habilidades retratistas durante los inicios de la década de los treinta. Siendo, de hecho, reconocido como el mejor retratista del
momento. En 1934. la Junta de Ampliación de Estudios le concedió una beca para estudiar en Italia la técnica de los frescos, regresando justo
para el inicio de la guerra civil. Es entonces un pintor realista lleno de matices sociales, muy de acuerdo con sus ideas y con el momento que
vivía. Su cuadro más conocido, "Aviones negros", confeccionado por encargo de la República, plasma con el dramatismo del pueblo republicano ante la tragedia y el horror, que conoció en persona en el Madrid sitiado. Obra que fue expuesta en el pabellón de la República Española en la Exposición Internacional de las Artes y las Técnicas en la Vida Moderna de París, de 1937, compartiendo protagonismo con el Guernica de Picasso y otras obras plásticas de artistas republicanos. También confecciona un cartel político, con el que participa en una exposición celebrada en la Plaza Mayor de Madrid. Estaba afiliado al sindicato de Artes Gráficas de UGT y a la Alianza de Intelectuales Antifascistas. Igualmente, colaboraba con sus dibujos en revistas del Ejército Popular, destacando su obra "La toma de Teruel". Tras la guerra, lleva su arte hacia otras actividades profesionales relacionadas con su oficio, en nada sociales y políticas. Destacó en la decoración y restauración de edificios. Hubiera sido sin duda un gran pintor reconocido, pero al que la guerra civil dejó en el olvido. En la actualidad se han celebrado varias exposiciones para devolverle su merecido reconocimiento.

Helios Gómez
Sevilla 1905 – Barcelona 1956
Desde pequeño trabajó en un taller de la Cartuja, de decorador ceramista. Helios, que añadió una hache a su nombre, eran tan pintor y dibujante como
poeta. Su conciencia social le lleva a la militancia anarquista. Desde este momento su obra adquiere un carácter social y revolucionario. Para completar su formación, Helios viaja por Europa, destacando una larga temporada que pasó en Berlín, y que será muy importante en su bagaje artístico. Es en Berlín donde la AIT (la internacional anarquista) publica su álbum "Días de ira". A su regreso a España, continua la lucha contra la dictadura y es encarcelado por Primo de Rivera en varias ocasiones. Mientras tanto ha ido evolucionando ideológicamente hacia el comunismo, y tras pasar por pequeñas organizaciones, en 1931, ingresa en el PCE. Donde trabaja como ilustrador del Mundo Obrero. En 1932 vuelve a la cárcel, esta vez la de Jaén. Consigue la libertad condicional y a Bruselas y de allí a Rusia, como representante español del Congreso internacional de Artistas Proletarios. Al volver a Moscú le publican su segundo álbum, "Revolución española". En este trabajo, Helios se muestra más figurativo y sobre todo muy social. Vuelto a España, es encarcelado de nuevo con motivo de las huelgas barcelonesas de la primavera de 1934. En 1935 en Bruselas publica su tercer álbum "Viva octubre". De retorno a España participa en la fundación del Sindicato de Dibujantes Profesionales que tan grande influencia tendría en la cartelería de guerra republicana. Al estallido de la guerra participa activamente en las jornadas de julio en Barcelona. Participa en combates en el frente de Aragón y en la expedición de Bayo a Mallorca. Es nombrado comisario de la columna Ramón Casanellas por la UGT.
Posteriormente es expulsado del PSUC por agente trotskista. Escapa a Madrid y vuelve a su anarquismo primigenio haciéndose cargo en la 26 División (ex-columna Durruti) de las Milicias de la Cultura. Al terminar la guerra, pasó la frontera recae en los campos franceses y después del norte de África en los campos saharianos de trabajo. En 1942 regresó a España, fundando un minoritario grupo de resistencia, que le llevaría de nuevo a la cárcel. Cuando salió en 1954, tenía la salud tan resentida, que murió dos años después, en 1956. Tenía 51 años.

Lorenzo Goñi y Suárez del Árbol
Jaén 1911 – Lausana 1992
Nació en Jaén y muy tempranamente se trasladó con su familia a Barcelona. Pese a lo recursos de su familia un sarampión de adolescente le deja prácticamente sordo, aspecto que contribuyo al aislamiento que practicaba. El arte y la lectura provocan notablemente a Goñi. Sus padres le dieron una sólida formación artística, que agradeció pronto. Quedó huérfano de madre y su padre se casó en segundas nupcias. Poco antes de la Guerra Civil es
declarado inútil para el Servicio Militar por su sordera. Al estallido de la guerra, se adscribió al Sindicato de Dibujantes Profesionales de la UGT, donde militó con gran mérito profesional. Pasó la guerra sin significarse y a la llegada de los franquistas se encontró sin trabajo. Se recicló y encontró trabajo en revistas fascistas firmando con su segundo apellido por miedo a las represalias. Se casó y tuvo una hija. Decidió volver a publicar con su nombre real y encontró trabajo de ilustrador en ABC y Blanco y Negro, la Codorniz y las mejores revistas ilustradas. Tuvo amistad con literatos e ilustradores. Y al contrario que otros artistas que colaboraron con la República en Guerra, los años del tardofranquismo fueron muy frucíferos. Oleos, grabados, caricaturas, chistes… Destaca su Tauromaquia onírica, sus ilustraciones para cuentos, su serie sobre gatos. Una inmensa producción para quien no siendo en puridad de ideas republicanas confeccionó probablemente uno de los mejores carteles de la República en Guerra: ¡Tú, qué has hecho por la
victoria!

José María López Mezquita
Granada 1883 - Madrid 1954
Con la oposición de su familia, inició sus estudios de pintura a la vez que estudiaba el bachillerato en su Granada natal. Confirmando su valía, recibe en 1901 la Medalla de Oro de la Exposición Nacional de Bellas Artes por su cuadro "Cuerda de Presos". Obra extraordinaria y naturalista. El éxito, tan joven, le abre las puertas del extranjero, donde cursa estudios en un largo periplo que le hace perder su fuerza impresionista en favor de un estilo mucho más personal. Es tal su éxito que le pintó un retrato al propio Alfonso XIII. Tras ser nombrado Académico de San Fernando, es muy consciente de donde se encontraba su verdadero éxito, y parte para los Estados Unidos, donde fragua una fortuna importante con numerosos pedidos, entre los que se encuentra la Hispanic Society. Invierte su fortuna en la bolsa, lo que casi le costará la ruina en 1929. En 1933 forma parte de los miembros fundadores de la Asociación de Amigos de la Unión Soviética, lo que no le convierte en bolchevique, pues muchos artistas e intelectuales de carácter
moderado formaban parte de ella. Cuando estalla la guerra civil pierde su inmueble y gran parte de su obra en Madrid dejando su economía en precario. Aún así permanece fiel a la República hasta 1937 para tomar la decisión de reconducir su vida en los Estados Unidos. Vivió en Cuba y regresa a España en 1952 donde continuó trabajando hasta dos años después en que murió en Madrid. Es un artista extraordinario que prefirió el exilio al franquismo.

José Machado
Sevilla 1879 – Chile 1958
De los dos hermanos menos conocidos de Antonio Machado, José Machado, pintor académico y Joaquín, ambos sufrieron exilio. José era realmente el secretario de Antonio, dedicado a la pintura y precisamente a ilustrar muchas de las obras de Antonio. José partió con Antonio y su madre, al exilio en Francia. Le acompaño hasta su muerte y la de la madre. Posteriormente, junto con su hermano Joaquín, partió para Chile en el vapor "Formosa" que seguía la ruta de su antecesor el conocido "Winnipeg".
En Chile, José se dedicó a la pintura, concretamente al retrato, que es lo que le mantiene profesionalmente en la pintura. Allí, también terminó su manuscrito "Ultimas soledades del poeta Antonio Machado" que más recientemente se ha publicado en España. Las hijas de José fueron niños de la guerra en Rusia, y regresaron posteriormente con su padre a Chile. La menor, Eulalia, se casó en Rusia con Jerónimo Casado Montija un comunista
con problemas con la línea oficial.

Ramón Puyol Román
Algeciras 1907 – Algeciras 1981
Estudió en la academia de Bellas Artes de San Fernando y fue discípulo de Gustavo Bacarisas. Trabajó como ilustrador para revistas y portadas, fue escenógrafo y también pintor. Militó en el PCE y fue animador principal de Altavoz del Frente además de Director Artístico en Mundo Obrero. Es uno de los más originales cartelistas, y su serie sobre el SRI destaca como verdadera obra de arte. Tras la guerra fue detenido, procesado y condenado a muerte que le fue conmutada por cadena perpetua. En 1946 salió libre. Tuvo que soportar, como todos los artistas republicanos en la posguerra, la mala prensa de los artistas franquistas que habían ocupado su primacía social.

José Luis Rey Vila – Sim
Cádiz 1900 - París 1983
Vivió su infancia en Gibraltar donde aprendió inglés y cultura británica. Recaló profesionalmente en Barcelona, concretamente en el departamento de publicidad de la empresa Ford. Con la II República también confeccionó carteles para la Generalitat. Además pintaba oleos y acuarelas en sus ratos libres. No pertenecía a ningún sindicato pero se mantuvo leal a la República confeccionando interesantes carteles y obras, donde destacan sus acuarelas, concretamente el álbum de "Estampas de la revolución". Su estilo es inconfundible, pues se trata de un artista que pinta los hechos con la sencillez del que está presente, tomando apuntes del natural de las cosas que pasan por su vista. Con la derrota en la guerra pasó a Francia, donde colaboró en la propaganda de la resistencia francesa.
Posteriormente residió en Francia ejerciendo su profesión. Murió en Paris en 1983.

Francisco Sancha Lengo – Sancha
Málaga 1874 – Oviedo 1936
Estudió en Málaga y después trabaja en Madrid. Viaja a Paris y cobra sus colaboraciones en Le Rire, Frou-frou, etc... De retorno a España y tras una temporada en Málaga, volvió a Madrid. Inició su colaboración con Blanco y Negro. Después con Hispania, La Esfera, Nuevo Mundo... Abre un estudio con Medina Vera. Se fue a Londres trabajando en diseño y restauración de muebles y antigüedades. También en el dibujo satírico e ilustrativo y la pintura al óleo. Siguió la primera guerra mundial, destacando su obra "Libro de horas amargas", que teniendo como base los refranes españoles caricaturiza con mucha fortuna el imperio alemán en guerra. Todos estos dibujos fueron también publicados en España y merecieron reconocimiento en los medios liberales.
Colaboraba en el prestigioso diario El Sol con Bagaría y Robledano. Los tres tuvieron finales trágicos. Robledano estuvo a punto de ser fusilado aunque indultado. Bagaría enfermó gravemente y murió en el exilio cubano. Y Sancha fue detenido en Oviedo en 1936 cuando se disponía a colaborar con el diario "Avance". Suponemos que murió de los malos tratos recibidos en la cárcel.

José Moreno Villa
Málaga 1887 - Ciudad de México 1955
Fue un archivero, bibliotecario, poeta, articulista, crítico, historiador de arte, documentalista, dibujante y pintor español. Fue una figura importante de la
Generación del 27. Durante la Segunda República española fue director del Archivo del Palacio Nacional de España. Con la Guerra Civil española se exilió en los Estados Unidos y posteriormente en México.
Nació en una familia de la burguesía malagueña dedicada al comercio internacional y de ideología conservadora. Hijo del diputado José Moreno
Castañeda y de Rosa Villa Corró. Nieto del alcalde de Málaga por el partido conservador. Su padre lo envió a estudiar a Alemania. A su regresó
comenzaría a relacionarse con la bohemia artística de la ciudad que se reunía en las tertulias del Café Inglés en Málaga, conociendo a otros jóvenes poetas como Emilio Prados, Manuel Altolaguirre, José María Hinojosa o José María Souviron. Edita en la revista Gibralfaro, Vida Gráfica o Litoral, de Altolaguirre y Prados.
En Madrid colabora con la Institución Libre de Enseñanza, frecuenta la Residencia de Estudiantes y hace amistad con Alberto Sánchez Pérez y
Benjamín Palencia; con quienes participa, en 1925, en la Exposición de la Sociedad de Artistas Ibéricos en el Parque del Retiro madrileño, y a los que
acompaña en la experiencia conocida como primera Escuela de Vallecas. Historiador especializado en arte y responsable de archivos, contribuyó a la
investigación del patrimonio artístico español y a la divulgación de la arquitectura moderna; fue el primer crítico y analista de arquitectura desde el diario El Sol y su trabajo en la revista oficial de la Escuela de Arquitectura de Madrid. Traduce a Heinrich Wölfflin, Conceptos fundamentales en la Historia del Arte, contribuyendo decisivamente a la historiografía artística.
En 1937 se integra en México al grupo de intelectuales que frecuentará en Montparnasse: Federico Cantú, Alfonso Reyes, Luis Cardoza y Aragón,
Renato Leduc.
Su compromiso con la Guerra civil le llevará al exilio. Su obra artística, se conserva en parte en el Museo de Málaga. Es reconocido Hijo de la Provincia de Málaga en 1998.

Andrés Martínez de León
Coria del Río. Sevilla 1895 – Madrid 1978
Pintor e ilustrador. Se matricula en la Escuela de Artes y Oficios de Sevilla. Trabaja como ilustrador ceramista en Triana. En 1915 publica su primera ilustración, en la revista Sevilla y sus fiestas de primavera. A partir de 1918 comienza a colaborar en la prensa nacional y local. Es en El Noticiero Sevillano, donde publica por primera vez su popular viñeta del personaje satírico de Oselito.
Publica en El Debate, Heraldo de Madrid, Semana Gráfica y Blanco y Negro. También en los periódicos sevillanos La Unión, El Correo de Andalucía, y El Liberal de Sevilla. Desde 1922 trabaja para el periódico madrileño El Sol. En 1931 se traslada a Madrid. A partir de 1933 se traslada a La Voz y a El Liberal.
En 1935 viajó a Moscú al XVIII aniversario de la Revolución rusa. Fruto del viaje fue "Oselito en Rusia", editado en 1936. Con la Guerra Civil se alista en el ejército republicano donde realiza viñetas para los periódicos La Voz y Frente Sur. La influencia de sus contactos con los intelectuales comunistas, tales como Pedro Garfias, Miguel Hernández y Alberti, influyen en sus trabajos. Especialmente a partir de su traslado a Valencia donde trabaja en el
periódico Frente Rojo. Tras finalizar la guerra, se traslada a Madrid, donde se le acusa de propagandista comunista. Fue condenado a la pena de muerte, conmutada en 1942 a prisión de treinta. En 1945 se le indulta y se traslada a vivir a Sevilla.
En los años cincuenta colabora regularmente en el periódico España de Tánger, y en la revista humorística Don José. En 1958 como consecuencia del cincuentenario del Real Betis Balompié, ilustra un libro donde se narra la historia del equipo y cuyo personaje, Oselito, es el hilo conductor de todo el argumento. Murió en Madrid en 1978.

José Caballero
Huelva 1913 - Madrid 1991
Tras estudiar el bachillerato en el Instituto de Huelva, donde conoce a finales de los años 20 al poeta Adriano del Valle. En 1924 fallece su padre, quedando la familia en una difícil situación económica.
En 1930 Se traslada a Madrid para estudiar Ingeniería Industrial, que abandona dos años después para ingresar en la Escuela de Bellas Artes de San Fernando y continuar con sus clases en el estudio de Daniel Vázquez Díaz, a quien había conocido pintando los murales de Monasterio de la Rábida.
A través de su maestro entra en contacto con los artistas e intelectuales más destacados de aquel momento. Poco tiempo después, junto a otros artistas como Federico García Lorca, colabora en el Ateneo de Huelva en una exposición tan polémica que fue clausurada a la hora de inaugurarse.
En 1933 visita con frecuencia al pintor constructivista uruguayo Joaquín Torres García, y un año más tarde al escultor Alberto Sánchez, de quienes recibe importantes enseñanzas.
En 1934 Federico García Lorca le incorpora al Teatro Universitario "La Barraca", donde aportará diferentes dibujos para las obras de la compañía, además diseña en la Residencia de Estudiantes los decorados de la obra Historia de un soldado, y comienza su amistad con Pablo Neruda, Rafael
Alberti, Miguel Hernández, Maruja Mallo o Luis Buñuel.
El año 1935 representa para el artista una etapa creativa muy ligada al surrealismo español. Así realiza tres carteles conjuntamente con Adriano del Valle en el Ateneo de Sevilla e ilustra poemas para Federico García Lorca y Pablo Neruda. También contribuye en revistas vanguardistas como
Cruz y Raya, Noreste, Línea y Caballo Verde para la poesía o en la Primera Feria de dibujo organizada por la Sociedad de Artistas Ibéricos.
Con la llegada de la Guerra Civil varios de estos artistas van a exiliarse o desparecer. No así Caballero, al que la guerra le coge en Huelva y que al ser llamado a filas se dedicará a realizar mapas. Tras la contienda, realiza numerosos trabajos como decorador para cine y teatro. Colabora con grandes directores de escena españoles y su trabajo queda reflejado en las numerosas fotografías sobre teatro realizadas por el fotógrafo Juan Gyenes en los años 40 y 50.
En 1950 es invitado a la XXV Edición de la Bienal de Venecia y realiza su primera gran muestra individual en Madrid, en la galería Clan. A partir de ahí se interesa por el expresionismo y en 1953 expone en el Museo de Arte Contemporáneo de Madrid. En 1957 conoce a Pablo Picasso en París.
A partir de ahí su obra se dilata en el tiempo con aportaciones diversas fruto de viajes a diferentes países como Turquía que le llevan a probar con el geometrismo en sus obras. Las exposiciones sobre su obra serán numerosas en estos años.
En 1972 organiza una exposición antológica en Huelva, ciudad en la que años antes ha realizado diversos trabajos para la Diputación o una Caja de Ahorros. Al año siguiente una exposición suya es vetada por el Ministerio de Interior.
En 1987, como forma de defender la experimentación en el arte, fundó el grupo artístico Ruedo Ibérico, en el que se integraron los también artistas plásticos Salvador Victoria, José María Iglesias, José Luis Fajardo, Luis Caruncho, Álvaro Delgado y Águeda de la Pisa, además de los escritores y
teóricos del arte José Luis Morales y José Manuel Caballero Bonald. El Grupo Ruedo Ibérico organizó varias exposiciones nacionales e internacionales, la más importante de todas la que se vio en el Centro Cultural de la Villa (Madrid) en 1991. Falleció en Madrid el 26 de mayo de 1991, siendo enterrado en la ciudad de Alcalá de Henares.

Pablo Ruiz Picasso
Málaga 1881-Mougins 1973
Creador, junto con Georges Braque, del cubismo.
Es considerado desde la génesis del siglo XX como uno de los mayores pintores que participaron en muchos movimientos artísticos que se propagaron por el mundo y ejercieron una gran influencia en otros grandes artistas de su tiempo. Sus trabajos están presentes en museos y colecciones de toda Europa y del mundo. Además, abordó otros géneros como el dibujo, el grabado, la ilustración de libros, la escultura, la cerámica y el diseño de escenografía.
En lo político, Picasso se declaraba pacifista y comunista. Fue miembro del Partido Comunista de España y del Partido Comunista Francés hasta su muerte.
Fue el primer hijo de José Ruiz y Blasco y María Picasso López, en el seno de una familia burguesa. De su padre fue profesor de dibujo en la Real Academia de Bellas Artes de San Telmo. En 1891, la familia se vio obligada a abandonar Málaga, debido a la poca estabilidad económica de la que disfrutaba, trasladándose a La Coruña. En 1895 su padre obtuvo una cátedra en la Escuela de Bellas Artes de Barcelona, donde el joven Pablo fue admitido como alumno y cursó estudios durante dos años, lo que le condujo a pintar. Después se marcha a París.
EL GUERNICA: Para comprender en su verdadera dimensión el significado de este cuadro nos tendríamos que situar en los años en los que fue pintado, es decir, en el contexto de la Guerra Civil española, que se libraría entre 1936 y 1939. En 1936, coincidiendo con los inicios de esta guerra fraticida, Pablo Picasso es nombrado director del Museo del Prado. Como responsable último de esta gran pinacoteca, el artista malagueño se marca de forma prioritaria dos grandes objetivos: por un lado, salvar el patrimonio artístico español de las destrucciones bélicas y, por otro, recaudar fondos mediante suscripciones y venta de grabados para defensa del Gobierno de la República.
El Gobierno republicano le encarga un cuadro para la Exposición Universal que iba a celebrarse en París ese mismo año. Ese lienzo, que estaría ubicado en el pabellón español, sería la gran oportunidad de mostrar al mundo las circunstancias dramáticas de la guerra en la que se encuentra inmerso el pueblo español. El detonante de esta obra maestra es el bombardeo de la villa vasca de Guernica, símbolo que muestre el horror de la Guerra Civil. La obra sería, pues, una denuncia de las atrocidades que llevaban las fuerzas alzadas de Franco contra del Gobierno legítimo de la Segunda República española.

Rafael Alberti
El Puerto de Santa María, Cádiz, 1902 – 1999
Formó parte de la generación del 27. Está considerado uno de los mayores literatos de la llamada Edad de Plata de la literatura española. Miembro activo del Partido Comunista de España, se exilió tras la Guerra Civil. Vuelve a España tras la instauración de la democracia. Fue nombrado Hijo Predilecto de Andalucía en 1983 y Doctor Honoris Causa por la Universidad de Cádiz en 1985. Publicó sus memorias bajo el título de La arboleda perdida.
En 1917 se traslada a Madrid con su familia. Rafael decide seguir su vocación de pintor, demostrando gran capacidad estética para captar el vanguardismo de la época. Consigue exponer en el Salón de Otoño y en el Ateneo de Madrid.
En 1920 muere su padre. En Guadarrama comienza a trabajar Marinero en tierra. Empieza a frecuentar la Residencia de Estudiantes y se rodea de otros poetas. Conoce a Federico García Lorca, Pedro Salinas, Jorge Guillén, Vicente Aleixandre, Gerardo Diego y otros jóvenes autores que van a constituir el más brillante grupo poético del siglo XX. En 1924, recibe el Premio Nacional de Poesía. Comienza una relación con la pintora Maruja Mallo, que duró hasta 1930. Su relación terminó cuando Alberti conoció a María Teresa León y se casó con ella.
En 1927, con ocasión del tricentenario de la muerte de Luis de Góngora, rinden un homenaje en el Ateneo de Sevilla al maestro del Barroco español. Aquel acto supuso la consolidación de la llamada generación del 27.
Durante la dictadura del general Primo de Rivera participa en revueltas estudiantiles, apoya el advenimiento de la Segunda República Española y se afilia al Partido Comunista de España (PCE). Con María Teresa León fundaría en 1933 la revista revolucionaria Octubre. Viaja a la Unión Soviética, donde asiste a un encuentro de escritores antifascistas.
En 1936 estalla la Guerra Civil Española. Durante este periodo Alberti fue miembro de la Alianza de Intelectuales Antifascistas junto con otros autores como María Zambrano, Ramón Gómez de la Serna, Miguel Hernández, José Bergamín, Rosa Chacel, Luis Buñuel, Luis Cernuda, Pedro Garfias, Juan Chabás, y Manuel Altolaguirre, entre otros. Publica boletines y revistas entre las que destacó El Mono Azul. Allí, como responsable de la sección "A paseo". Se exilian. En 1940 embarcan en Marsella hacia Argentina. Allí nace su hija Aitana. En Chile serán acompañados por Pablo Neruda. Vivieron también en Roma.
Regresa a España en 1977, después de la muerte de Franco y la instauración de la democracia. Es elegido diputado al Congreso por el partido comunista y recibe el Premio Cervantes. En 1999 murió en El Puerto de Santa María, Cádiz.

Fecha: 
De Jueves, 14 Febrero, 2019 - 10:15 hasta Martes, 26 Febrero, 2019 - 13:15
Lugar: 
ANTICUARIUM. Plaza de la Encarnación. Sotano de las Setas. Sevila