Francisco Rubio López

Francisco Rubio López «Lanchete» nació en Puebla de Guzmán el 17 de enero de 1901. Era de campo y primer secretario de la UGT campesina fundada en el año 1927. A raíz del golpe militar se refugió en Portugal, dejando en el pueblo a su esposa y a tres niños chicos. Fue uno de los pasajeros del Nyassa, que partió de Lisboa rumbo a Tarragona, en octubre de 1936. A su llegada se incorporó al ejército, acabó exiliado en Francia y fue internado en un campo de refugiados.

A raíz de la invasión alemana, Francisco Rubio y otros compañeros desertaron de la compañía de trabajadores extranjeros donde estaban destinados y se refugiaron en el bosque. Pero la Gestapo inició su búsqueda. En cierta ocasión en que me trasladé a Pamiers para conseguir alimentos —narra el mismo Francisco Rubio en un documento— fui detenido por la Gestapo y la policía francesa colaboracionista. Fui encerrado en la cárcel de Foix durante 35 días y trasladado luego al campo de Le Vernet d’Ariège. En este campo de concentración y selección fui sometido a un examen médico por una comisión de jefes y oficiales alemanes. De allí salí el 27 de mayo de 1944, en un convoy, en compañía de Francisco López Cornejo y otros compañeros. Llegados al cuartel Mortier, en París, nos dividieron en dos grupos. Los más jóvenes fueron deportados a Alemania y a los más viejos nos llevaron al campo de deportación de Norderney, situado en la isla de Aurigny (su nombre en francés), en la Canal de la Mancha.

Se trataba de la isla de Alderney (su nombre en inglés), una de las islas británicas del Canal ocupada por los alemanes en el verano de 1940. A los pocos días de su llegada tuvo lugar el desembarco aliado en Normandía y poco después los alemanes iniciaron la evacuación de los prisioneros. Francisco Rubio salió de los últimos, en la noche del 26 al 27 de junio de 1944, no estando más de un mes en este campo de trabajos forzados. Tras una escala de dos días en las islas de Guernsey y Jersey, llegó al pueblo bretón de Saint Malo el 1 de julio de 1944. Ese mismo día nos amontonaron en un tren que dio numerosas vueltas con idea de entrar en Alemania. Durante veinticuatro días sufrimos bombardeos y ante la imposibilidad de llegar, el tren regresó a París. Fuimos encerrados en el convento de Charenton —prosigue Francisco Rubio— y desde allí nos llevaron en camiones al bosque de Dreux, departamento de Eure-et-Loir, oeste de París, para emplearnos en cargar obuses. En ese lugar, aprovechando que era de noche, nos evadimos Francisco López Cornejo, mi primo Francisco Rubio Borrero y yo mismo, el 10 de agosto de 1944. Me uní luego a las fuerzas de liberación.

Al final de la guerra trabajó en tareas agrícolas y en otros oficios. En 1952, su esposa Felipa Domínguez Ponce y dos de sus hijos, Francisco y Josefa, viajaron a Francia para reunirse con él. Pero yo no pude acompañarlos —afirma el otro hijo, Antonio— al estar cumpliendo el servicio militar. Y más tarde no encontré la ocasión, así que me quedé en España. Francisco Rubio López «Lanchete» se afincó en Prat-Bonrepaux, en los Pirineos centrales y trabajó sacando piedra en la cantera del lugar, con su primo Francisco Rubio Borrero «Bitaco». Una vez jubilado residió en Montauban-de-Luchon, cerca del Valle de Arán, junto a la frontera española. Francisco Rubio López falleció allí, el 10 de octubre de 1979, sin haber podido regresar a España.

Fuentes

Jesús Ramírez Copeiro del Villar: En tierra extraña. El exilio republicano onubense, autor-editor, 2011 • Francisco Rubio López, Manuscrito, 27-1-1958 • Josefa Rubio Domínguez (hija, residente en Francia) • Antonio Rubio Domínguez (hijo) • Reg. Civ. Puebla. Nacim. Tomo 24, fol. 39.

Primer apellido: 
Rubio
Segundo apellido: 
López
Nombre: 
Francisco
Municipio: 
Puebla de Guzmán
Provincia: 
Huelva